La salud del suelo es de gran relevancia para la sostenibilidad global. Por lo tanto, según la Comisión Europea, es esencial garantizar la salud de al menos el 75 % de los suelos para 2030 a fin de garantizar la existencia de alimentos saludables, personas, naturaleza y un clima saludable. Dentro de las cinco misiones del programa Horizonte Europa, una está relacionada con los suelos europeos (Salud del suelo y alimentación), que tiene entre sus objetivos la recuperación de los suelos degradados. La gestión del suelo también tiene una gran influencia en las cinco misiones, como se destaca en el plan de despliegue de la misión del suelo. Además, en noviembre de 2021 se publicó la nueva estrategia de la Unión Europea para los suelos. La importancia del suelo es fundamental para todo el sistema: una buena gestión del suelo puede ayudar a reducir el impacto medioambiental de la producción de alimentos, mitigar el cambio climático, revertir la pérdida de biodiversidad y contribuir a una producción alimentaria más estable y segura, entre otras funciones.
En este sentido, desde el Instituto abordamos los siguientes programas de I+D+i:
Fertilidad del suelo y secuestro de carbono (tendencia emergente)
Aumentar la fertilidad del suelo, reducir la pérdida de nutrientes y disminuir el uso de fertilizantes químicos sintéticos es clave para un sistema agroforestal sostenible. Por otro lado, aumentar la materia orgánica del suelo es de especial importancia para la fertilidad del suelo, la reducción de la erosión y la mitigación del cambio climático. Por lo tanto, los estudios sobre este tema serán de gran relevancia en un futuro próximo.
Procesos de contaminación del suelo y el agua, acumulación, dinámica, transporte y efecto sobre la biota.
Comprender el comportamiento de los contaminantes potenciales (incluidos los emergentes) en los suelos y las aguas es de gran importancia para predecir su comportamiento en el medio ambiente y diseñar estrategias de prevención. Por otra parte, conocer los niveles de cualquier contaminante en el suelo y el agua que no afecten a la actividad o diversidad de los organismos que viven en ellos es esencial para decidir si es necesario o no establecer estrategias de remediación del suelo.
Recuperación de solos degradados
Una vez identificados los suelos que han perdido al menos algunas de sus funciones, es necesario establecer estrategias de recuperación. En este sentido, se evalúan estrategias para restaurar las funciones de los suelos contaminados, los suelos de minas o los degradados por incendios forestales. En muchos casos, los procesos de recuperación van acompañados de la reutilización de residuos o subproductos como enmiendas del suelo, o de estrategias de nanorremediación o fitorremediación.
Economía del suelo (línea emergente)
La valoración económica de los distintos servicios ecosistémicos que proporciona el suelo es de gran importancia para diseñar campañas de sensibilización, incentivos públicos o modelos de negocio asociados a estos servicios. Sin embargo, hasta la fecha casi no existen estudios sobre el valor de estos servicios. Esto se debe a la necesidad de un enfoque multidisciplinar en el que participen actores de campos como la economía, la edafología y la agronomía. En este sentido, se propone que el personal de estas áreas trabaje conjuntamente para establecer el valor de los servicios que proporciona el suelo.
Objetivos de Desarrollo Sostenible


